04 febrero, 2007

EL APLAUSO PRESTADO


Estos días he vuelto a leer una de las obras de teatro cumbres del barroco, “La vida es sueño”, escrita por Calderón de la Barca en 1635. Y, como las veces anteriores que la he leído, me he detenido en la escena XIX en la que se produce el monólogo de Segismundo en la prisión (Sueña el rey que es rey, y vive / con este engaño mandando, / disponiendo y gobernando; / y este aplauso, que recibe / prestado, en el viento escribe, / y en cenizas le convierte / la muerte (¡desdicha fuerte!); / ¡que hay quien intente reinar, / viendo que ha de despertar / en el sueño de la muerte!), porque aunque hayan pasado casi cuatrocientos años desde que fuera escrita, lo que se recoge allí sigue estando de actualidad. ¡Y ahora más que nunca!

Nos encontramos en un instante de la historia en el que el ser humano se siente Dios. Ha avanzado tanto en el conocimiento de las diferentes ciencias que cree que puede disponer de los demás a su antojo para conseguir sus objetivos de fama, poder y gloria. Así es capaz de asesinar a un indefenso si éste es el resultado de un rato de placer y su venida al mundo le va a privar de “su” libertad. Es capaz de incumplir los compromisos, libremente adquiridos, de romper las promesas de amor y fidelidad con su pareja, si eso le proporciona mayor satisfacción. Es capaz de huir ante la adversidad producida por una enfermedad hasta llegar a provocarse la muerte mediante el “suicido asistido”. Es capaz de jugar a “crear vida” a partir de la selección y manipulación genética de embriones, aunque para ello tenga que destruir otras muchas vidas. Es capaz de hacer un mal bajo el pretexto de conseguir un bien a la hora de intentar curar graves enfermedades. Es capaz de anteponer la actitud egoísta de su propia comodidad al interés y compromiso en la educación de los hijos. Es capaz de sacrificar el bien por la paz, lo que es justo por lo que no le da problemas. Es capaz de ... cometer los mayores horrores y de caer en los mayores errores por alcanzar notoriedad y tener influencia, por conseguir su “minuto de gloria”.

Sin embargo, lo que este modelo de hombre no ha tenido en cuenta es que aquello que “en el viento escribe”, la fama, el poder, la gloria y todos los demás accidentes que nos afectan en esta vida son pasajeros, no permanecen, es el “aplauso prestado” que algún día hemos de devolver dando cuentas del mismo a nuestro fiador.

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8 Comments:

Blogger Cristian said...

Luis:
Volví. Gracias por tus visitas a mi blog, gracias por tu cariño y respeto hacia mi persona. Dios te bendiga siempre.

5/2/07 06:12  
Blogger Das Gretchen said...

Pero también es engañado, educado y presionado para su egoísmo... Yo creo que la mayor parte de la gente vive engañada, en una ¿vida de sueños o ensueño? Supongo que una de nuestras tareas como cristianos es procurar que despierten???
Qué bonito tu post. También me encanta ese pasaje que citas! ¡Fantástico!

5/2/07 14:37  
Anonymous Rodríguez said...

El ser humano siempre se ha sentido Dios. Adan y Eva en el Paraiso creyeron que comiendo del arbol prohibido serían como Dioses, y como dice "das gretchen" fueron engañados. El mundo no ha cambiado nada.

5/2/07 20:01  
Blogger Luis Fuertes said...

PADRE CRISTIAN

Bienvenido. Ya se le estaba esperando en la blogosfera. Espero que haya descansado, hay mucha tarea por hacer. Dios le bendiga

6/2/07 10:37  
Blogger Luis Fuertes said...

DAS GRETCHEN

No se si estarás de acuerdo conmigo pero creo que lo que nos sucede es que nos dejamos engañar, sabiendo que es así. Es más cómodo para nosotros tener a alguien a quien culpar de lo que nos pasa que asumir la libertad que nos ha dado Dios y emplearla para hacer el bien.
Gracias por tu visita.

6/2/07 10:40  
Blogger Luis Fuertes said...

RODRIGUEZ

Y lo peor de todo es que seguimos sin aprender de los errores que cometieron nuestros antepasados. Sólo de esa manera podríamos ir evitando que nos volvieran a engañar.
Un abrazo.

6/2/07 10:50  
Blogger dimas said...

Luís meditar estas coplas hoy nos hace mas falta que nunca.

Un saludo

Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida
cómo se viene la muerte,
tan callando;
cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer,
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.

7/2/07 19:28  
Blogger Luis Fuertes said...

DIMAS

Yo pienso igual que tu, hay que estar meditando en esas coplas siempre ya que nos harán estar vigilantes; pues no sabemos cuando va a ser el día ni cual va a ser la hora, pero sí estamos seguros de "cómo se viene la muerte, tan callando". Y mejor será que, en ese momento, estemos preparados para "devolver los aplausos prestados".

Gracias por tu visita.

8/2/07 21:52  

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